Las cuentas tintinean,
caricias sobre la piel.
Vértigo de perlas,
destellos de luz,
sobre el largo cuello.
La mente vaga,
fuera del cuerpo
mientras las manos,
capturan esferas brillantes.
Ella es silencio,
desnudez melancólica.
(c) Gaiane Turian
Buenos Aires, mediados 2009
